
El ocio inútil, ese que nos hace trastabillar las neuronas, nos ha instalado la costumbre de tener que festejar el puto
San Valentín, que parece que fue un pobre mártir cristiano de la primera hora.
En miras de aprovechar mi tiempo, prefiero sentarme a esperar la llegada del
cometa Halley.
4 comentarios
eMe -
Oz apenado -
eMe -
Chow -